Boquerón o Rodaballo
2 Febrero, 2006 @ 8:50 am — DIVAGANDO — No hay comentariosHoy me he levantado muy tarde,… Poco he sacado del día que está a punto de acabar. Sigue con su lento goteo el agua sucia; después de acabr de fregar los platos, como ella, mi vida se filtra por el desagüe.
Yo siempre he creído que me encontraba en el sitio correcto, y que solo dependía de mí el enterarme o no como funciona la cosa. Con estas yo sigo pensando. Como lo hacen los que se dedican a convencerme de que solo puedo aspirar a ser comida para peces (pero hoy no voy a hablaros de ellos, ni de esto). Conforme avanzo por su entramado de cañerías y bajantes tomo conciencia de cual será mi próxima experiencia… He dejado arriba mi cuerpo, con su tarea aún no terminada del todo; pues su mano aún sostenía esa esponja rugosa que cubre, como por arte de magia, tenedores y vasos. Y mientras el sigue acupado con sus gestos mecánicos de pica en pica, la vajilla, ya limpia, espera en la de al lado escurriendo el jabón y aguardando ser aclarada.
Eso es lo que he dejado atrás. Pues el hecho de ser consciente de a dónde va a ir a parar mi esencia, esos pocos gramos que ‘nos sobran’, me da derecho a imaginarme lo que me espera.
Por lo pronto estoy mucho más atento, mi cerebro se muestra impaciente a la espera de estímulos. Al principio me extrañó mezclarme con el agua enjabonada de la otra pica, pero solo era el principio, ya me he mezclado con muchas aguas, y al igual que ellas yo mismo iba notando una transformación en muchos aspectos. No sé con exactitud cuanto pudo durar el viaje completo. De la arqueta pasé a las cloacas, dónde aproximadamente viajé durante una semana. Al final las aguas negras caían a un río que tardó otro tanto en desembocarme en el mar. Para entonces yo ya me notaba muy cambiado. Me sabía pescado, pero no sabría decirles si Boquerón o Rodaballo.
Con todo, ya me encontraba en el mediterráneo, porque yo aquí nací (me tengo que acordar de Serrat), aunque siempre tuve ganas de viajar gratis. Y eso es lo que hice. Heme aquí!!!, subiendo el Atlántico. De él he hecho mi dominio, tentando mis límites de tolerancia biológicos con tal de explorarlo. Siempre en busca de algo que una vez oí mencionar, y desde que la encontré, siempre arriba y abajo, siguiendo las grandes movimientos de agua, como la gran corriente del golfo a la que llevo acompañando hasta aguas canadienses. Sí, he disfrutado de este océano durante estos últimos años, sin preocuparme de nada más que de no ser deborado hasta ahora (fíjate tú, alegre como estaba).
Al principio solo fué mi imaginación, ese pesimismo que intenta enturbiar mis metas. Mientras me acercaba en mi largo peregrinaje me dió por pensar que viajaba hacia otra quimera o quizá hacia otra entelequia bien montada, que no existía tal ‘El Dorado’ para pescados como yo. Pero ayer supe que era verdad ( después de seguirla durante meses) , que la gran corriente te estaba esperando Rodaballo para parar de repente. Y traes a tus aguas menos paz, más frío y menos lluvias. Ya me lo advirtió el ‘crill’, viajeros como yo aunque no sean de mi especie, y ellos ni hablan mi idioma, ni nunca mienten. Recuerdo sus palabras “si existe lo que andas buscando pescado listo, pero hace tiempo que peligra la gran corriente, no solo ha bajado su velocidad, sino parece que está frenando para siempre. Tú sigue hasta Cuba amigo mío, allí remonta hacia el norte, y es seguro el toparse con ella… Que tengas suerte antes de que cambie el Monzón que conociste, y todo sea más frío y seco”. Extrañas me parecieron sus palabras igual que ahora mientras evoco en imágenes nuestro diálogo, ahora que lo he comprobado algo se ha apagado en el Rodaballo soñador y ha dejado al Boquerón boquiabierto. Que duro el futuro que nos espera, habrá que ver quién sobrevive a los cambios. Sin saber dónde ir y desorientado me replanteé también la conveniencia de seguir buscando una ‘Dori’, total, a mi siempre me recuerdan… ( jeje, ironía desenfadada)
Otra vez Temores
30 Enero, 2006 @ 9:35 am — General — No hay comentariosExiste una enfermedad que se apodera de nuestro núcleo más pequeño, transformando así en algo perjudicial lo que era necesario.
Y aunque se abran aquí varias posibilidades, yo voy a tratar de referirme solo al concepto, es decir, las malas noticias. Desconozco el mecanismo que las activa hasta que se multiplican como una plaga… De algún sitio sale la rabia, la peste, la neumonía, la malaria, o el cáncer (que tiene para mí un triste paralelismo con ellas).
Como si una ráfaga de disparos sacudiera mi cuerpo otra vez. Muchos dolores distintos me llegaban del pecho mientras digería las frases. Puede que no fueran las mismas palabras, pero llevaban oculto el mismo mensaje. Cuando por desgracia sabes de qué va algo, cualquier sospecha puede ser indicio, es difícil pensar en otra cosa. ¿ Y qué puedo hacer yo?!
Intentando no pensar el algo que ya ha pasado y debe formar parte de eso mismo, reconduzco mis pensamientos hacia fines más positivos… Nunca supe rezar, y simple como soy proyecto lo más positivo que tengo. ¡Que sea lo que yo quiero!.
Una Tarde Libre
24 Enero, 2006 @ 12:17 am — General — No hay comentariosSeguro que os ha pasado alguna vez. Dentro de nuestras ejetreadas, y muy activamente sociales, relaciones humanas siempre queda la posibilidad que por falta de previsión, por incomparecencia, o por desidia pura nos quede una tarde completamente libre, es decir, que ni has quedado con nadie, ni has de hacer nada, aquí supongo es cuando todos nos planteamos el ‘y ahora qué’. Extraño en mí por lo menos, ese día resulta que tienes ganas de hacer algo, pero no ves posibilidad de llamar a nadie,… Todo el mundo tiene algo que hacer siempre, y lo último sería rebajarse llamando a X, cuando sabes que no se le puede sacar sin correa o táser de mano. Conclusión, absolutamente sólo, pero con ganas de algo más que ver la tele o ponerse a jugar a la videoconsola. Barajamos posibilidades, cine, teatro, paseo de chafardeo, paseo de carrico perdiéndome en algún pueblucho a 70/80 kilómetros del keo,… Buf!!, incluso había pensado en irme de compras con mi madre. Total que después de todo y viendo que este mes no vamos tan mal de pasta decides darte un capricho freak, es decir, ir al teatro. Y rápidamente me preparo para salir. Al llegar al coche ya he ddecidido a qué cine voy a ir, porque lo que es teatro, sólo por lo menos no. Mientras maldigo un poco el día gris, la tarde fresca y el tráfico ya he llegado al lugar. Mucho más cerca que ir hasta Barcelona aunque la distancia sea la misma.
Bajo del coche. Me dirijo hacia la cola del cine atravesando todo el complejo comercial, me fijo en los grupos de gente que están haciendo cola, y en las numerosas parejas, también en las diferentes películas, qué coño pasa?, estamos o no estamos en laborable, acaso esta gente no trabaja, es que voy a ser el único que vaya solo… Además vaya mierda de películas que tengo que tragarme. Mejor me vuelvo a casa que hay palomitas a bajo coste y faltaban 20 minutos (que ya he pasado de sobras, viniendo aquí a por tabaco cuando tengo el estanco delante) para bajarme asesinos natos.
Una de mis mejores tardes libres de los últimos años,… Hacia tiempo que no veía esa película.
Paneles de Cera
23 Enero, 2006 @ 11:52 pm — DIVAGANDO — No hay comentarios… Ansiando la miel olfatea preguntando.
- Snif, snif, dónde está? - Zumba, parece que baila con sus movimientos ajetreados y sus cortos vuelos. La respuesta:
- si quieres miel, sígueme!!. Corto de entendimiento la palabra llega hasta la raíz del término, redefiniéndola y activando antiguos instintos. Todas las anteriores órdenes o deberes son anulados, se establece un nuevo ránking de posibilidades.
Tropezando, a tirabuzones y en pleno slalom se adentra en el bosque, atento a aquello que más de una vez lo ha dejado inmóbil, incapaz de interpretar señal alguna del exterior, o incluso volar o moverse. Sibarita y glotón apasionado, atrapado durante años en su cápsula de ámbar, esta noche será liberado de ataduras,… La luna en lo alto parece ser la única que se da cuenta, después de tanto tiempo tiene hambre, mucha hambre, su hambre quizá solo sea aquiparable a la belleza, poder, y ese ‘aliquid’ que parece caracterizar para él esa miel y esa Luna.
L’enfant Terrible
19 Enero, 2006 @ 10:47 pm — DIVAGANDO — 2 Comments“Lo más aburrido del mal es que uno se acostumbra”… Ya estoy otra vez aquí,… Ahora me dispongo a comprobar si el día ha sido bueno o no tanto como yo esperaba. Lo primero es convocar la oscuridad, soltar algún tétrico nombre casi olvidado y ver como se arremolinan los presagios. Ya hemos empezado he de meditar mientras empiezan a tocar los tambores y nuestras sacerdotisas me pintan.
El nacido dos veces está otra vez presente en mis actos. El ritual empieza blandiendo mi polla gancho que no siempre que quiero pesca,… Los galones le fueron arrancados sin pestañear (cruel artimaña que no puedo olvidar), ahora es un mercenario más al servicio de cualquier causa. Vierte la sangre en el recipiente sagrado y observa como se espesa. “Mi vaso no es grande, pero bebo en mi vaso”. En trance seguimos repetiendo los cánticos que nos transportan, mientras el miembro sigue goteando, no sentimos el dolor y mantenemos bien claros nuestros objetivos, ‘aloa majotep kinshash eloí, isran lials, eloí’…
Empiezan a danzar delante mío, no sé que me han dado pero sólo puedo observarlas, ninguna parte de mi cuerpo responde a algo que no sean sus deseos,… Ellas no hablan, saben muy bien el modo de realizarlo, el ritual de iniciación es una práctica ancestral. No doy crédito a lo que veo a veces, mi estado de excitación lo fundo con los latidos del ambiente, y a su ritmo me dejo llevar. Increíblemente una explosión me fuerza a abrir los ojos de par en par… Y quizá eso fuese lo último que veo, pierdo la conciencia, instantes después de eyacular ese semen sangriento que acabo por llenar la copa de la que todas bebieron.
‘aloa majotep kinshash eloí, isran lials eloí’…. Eloí, Eloí, Eloí.
Aunque estaba oscuro y acababa de levantarse, le pareció todo tan real…Yo creo que se corrió nuestro chico malo… pero, qué pensarán ustedes?.
Zumbidos a medianoche
17 Diciembre, 2005 @ 4:03 pm — DIVAGANDO, ELLAS — No hay comentariosDespués de un día que no ha dejado nada especial para mí cojo uno de esos libros que tengo para evadirme y abro sus páginas. Hoy vamos a conocer ‘Los renglones torcidos de Dios’. A ver si nos olvidamos un poco de otras cosas, aunque en realidad no existe nada, pero vean lo que puede dar de sí la imaginación humana cuando topas de bruces con una frase que te abre un camino que ya conocías,… Lo demás sale sólo. En fin, aquí os dejo el cómo puede marcarle a un hombre (…después de todo) el conocer a una mujer,… y ella seguirá sin saberlo, por lo menos de mi boca, como viene siendo costumbre de la casa.
Me callo. Así las palabras que no he pronunciado nunca serán oídas más que por mi (cuando lo que quieren es correr a tus oidos). Tú lo llamarás silencio, pero en realidad este no existe; no es más que ruidos amortiguados, un rumor lejano de sonidos,… las reverberaciones del aire. Tonterías o sandeces, no sé… Quizá sea demasiado tarde para saber lo que digo. Imagino. Son las 3 y sigo tumbado en la cama. Algunas de las frases que te he dicho se expanden. Ondas sonoras que se alejan mas no se pierden. Existen, eternamente viajando, vibrando lejos ya de nosotros. Ahí está lo dicho, pero no todo, me acerco, quiero volcarme en tí.
Ella parece receptiva, abierta a cualquier conversación con un poco de sentido, pero de momento todo son evasivas para mí (no lo intenté mucho, pero es que hay actitudes que desaniman), hace tiempo que la tarde se ha acabado, esta noche busco el silencio, y no me malentiendas. Hay gente que dice disfrutar del silencio del bosque, cuando en realidad lo que hacen es escuchar hablar a los árboles, otros disfrutan junto al mar en una noche de verano, pero tampoco el romper de las olas es silencio,… Para mí el silencio se da antes de algo importante, ¿Quién sabe, no?.
Hmmmmm!!! Ahora busco tu silencio, ese momento de quietud y serenidad que me embargará cuando consiga llegarte al alma (si es que llego), o encender una chispa en tus ojos. Sí, puedes llamarme loco,… si será pq. me gusta tu acento o porque me golpeó una piedra en la cabeza sólo lo se yo. No quiero que me mate otra vez la indecisión, prefiero que lo hagas tú, siempre será una muerte más dulce. Porque por si no lo sabías me gustas. Y aunque no sepa nada de este mundo de energías, atracciones, repulsiones, química, y formas intuyo en tí una harmonía oscura, un algo que sin ser nada ha hecho que deje de leer para escribir esta tontería… Y sólo estaba pensando, en un principio, si te habrías dado cuenta de lo evidente, o evidentemente estaba yo soñando despierto…
Lolo.
El Peñón Del Pozo.
3 Diciembre, 2005 @ 4:43 pm — DIVAGANDO — No hay comentariosPor todos es sabido que en la cueva del ‘teto’ ocurren hechos, jeje, fenómenos extraños. Y por muy raros que puedan parecer seguro que no tienen nada que ver con los que tienen a nuestra comunidad aterrada desde hace años. Más que una cueva oscura es un pozo hondo situado en una de las colinas del ‘montelosbecerros’, justo en la misma que mi pueblo, que está a escasos 200 metros del pozo. El pueblo se llama ‘PeñónDelPozo’ y es un pueblecito muy pequeño ubicado entre montañas, a unos 700 metros sobre el nivel del mar. La cresta de la montaña no llega a los mil metros por poco. Es bastante bonito, a este lado de la montaña estamos en Huesca, y al otro lado del peñón, cruzando el río ya estamos en Lérida; consta de 5 casas en la calle principal junto a la iglesia, y de allí salen las otras dos calles restantes que se reparten las otras 12 casas. Aunque el pueblo en sí sea pequeño la zona ha sido siempre muy productiva, y eso, en parte, ha ayudado a que se quedaran en el pueblo la mayoría de los muchachos, cosa rara, comparada con otros pueblos de por aquí… Yo siempre he creído que la verdadera razón por la que algunos se han ido no es otra que alejarse del mal fario o los malos recuerdos que despiertan en ellos el agujero en la roca. Pero es algo que nunca he podido comprobar del todo. Lo ví claro cuando marchó Javier, un compañero de colegio al que el pozo le arrebató su padre cuando este estaba haciendo una inspección a cargo del gobierno. A los pocos días lo enterraron y su madre decidió irse a vivir a la ciudad y intentar empezar una nueva vida. Yo siempre he respetado este tipo de decisiones, especialmente desde ese momento, aunque debo reconocer que heché de menos a Javier durante algunos meses, cuando salía del colegio en el pueblo de al lado (a unos 3 kilómetros) y había de volverme solo.
Hace mucho tiempo que la gente lo teme, aunque no siempre halla habido incidentes, y algunas investigaciones o inspecciones acabaran sin ningún tipo de percances. Claro que son las menos, y a pesar de que llevan muchos años investigando todavía nadie sabe su profundidad. Por aquí han pasado ya especialistas de toda España y algún que otro extranjero. Hablan de corrientes subterráneas, fuerzas diabólicas o puerta al infierno,… maldiciones, espíritus malignos, o oscuros seres malintencionados que te sueltan una mano o te cortan una cuerda. Lo cierto es que todos los del lugar miramos intrigados las comitivas muchas veces, de camino a cualquier lado no sería la primera vez que me quedo mirando como suben las grandes máquinas que seguramente cuestan un pastón e intentan realizar sus pruebas, aunque el tiempo, aquí, también les traicione muchas veces. Mi tío mismo una vez les indicó como llegar a una pareja de geólogos que se habían bajado del jeep en el pueblo y compraban algunos bocadillos y refrescos. Aún recuerdo ver a mi tío cabizbajo al día siguiente, decía que les había indicado el camino ha la muerte… Estuvo unos días un poco raro, y es que ese pozo ha cambiado vidas. Yo no sé cuantos han llegado a morir por culpa del agujero, pero sé que son muchos. Otros han salido transtornados, nunca volvieron a ser iguales, y de otros nunca más se supo nada, ni siquiera encontraron sus cuerpos. Recuerdo un chico que siempre estaba rondando a mi prima, tendría unos 17 años, igual que ella, siempre estaba tirando los trastos a las chicas pero un buen día dejó de hacerlo, dejó de hablar y aún no lo ha hecho que yo sepa. Tiempo después me explicaron que fué por algo relacionado con el pozo, pero ahora que pienso, nunca me han contado que pasó del todo. Y esto no es todo, hasta se dió la historia de un tío al que buscaba la policía y que salió en todos los periódicos. Nadie sabe todavía por aquí como se las arregló para sobrevivir dos meses dentro del pozo mientras fuera lo buscaban por triple asesinato, lo cierto, es que escapó, y al cabo de un tiempo volví a leer que lo habían encontrado en un país de África, gastando, y ayudando con ello a aquella gente, gran parte de los 5 millones de euros que se llevó en un maletín parece ser. Como estas historias y mucho más tristes ha habido muchas en los últimos 10 años. Yo creo que cada uno tiene las suyas propias, esa que en su momento nos marcó de por vida, y generalmente, aparte de las mayorías de historias que corren y todos conocen, nuestras propias vivencias,… Para mí el pozo es un distintivo demasiado amargo para la mayoría.
Saben señores, hay veces que ves tan claro el camino que solo queda dar el primer paso para ir avanzando, una vez hecho esto (y aunque siempre halla que poner cuidado) los siguientes pasos cuestan mucho menos, hasta que te acostumbras, hasta que paso a paso vas cogiendo la cadencia, y ni siquiera sientes el movimiento, los gestos, los saltos, o los atajos salen solos mientras avanzamos hacia allí dónde nos hemos visto. Y ya llevo hora y media delante de la oscuridad escribiendo esta carta y algunas otras preguntas sobre el porqué he venido, para qué, y cómo entre otras.
Es muy difícil explicarles como se siente uno al enfrentarse contra sus miedos, ni la primera vez que me intenté camelar a una chica pasé tanto miedo y angustia. Me acabo de asomar otra vez al hueco, aquí estoy, mientras todos los demás deben estar comiendo tranquilamente, y aún con el sol arriba en el cielo no se consigue ver nada. Acabo de retirar las vallas de señalización que separan el profundo hueco de la carretera sin asfaltar. Llevo años empapándome de todo lo que se publica o rumorea sobre él; y creo que hay una senda que baja unos 200 metros y comunica con una serie de galerías que deben extenderse por todo el macizo,… Voy a ver si lo encuentro, como material traigo dos bocadillos, una botella de agua, una linterna y algunas cuerdas. Ahora mi misión pasa por enfrentarme a mi destino.
Ramón Sánchez LaTorre.
2-12-2005.
Últimos 5 Euros.
2 Diciembre, 2005 @ 5:41 pm — DIVAGANDO — 2 CommentsNo sé porqué me decidía entrar en aquella panadería. Posiblemente fuera lo de siempre, y es que a media mañana casi tengo que obligarme a comer algo cuando no desayuno; y eso estaría haciendo, hablando conmigo mismo mientras distraídamente me autoconvencía de la conveniencia o no de ingerir algo antes de las 14:00h., y no limitarme a esperar la comida mientras el estómago se queja. En esas me movía incluso cuando cambié el rumbo y me dirijí claramente hacia la puerta de la tienda.
La panadería era acogedora aunque pequeña, nada más entrar en ella notabas que su simple olor ya te estaba alimentando. Había un pequeño mostrador junto a la puerta, el resto eran estanterías pegadas a la pared y acompañadas de agua, levadura, harina, zumos, y demás alimentos, en un rincón se encontraba la nevera de las nuevas y de las de pie, una de esas americanas como dice mi madre. Junto al mostrador se encontraba una vitrina de vidrio de unos dos metros de largo (y llena de todo tipo de dulces y bocadillos) , que partía la tienda en dos, separando la misma de la trastienda… Aunque lo primero que ví al entrar no fue la panadería en sí, sino a la dependienta, jovencísima, de unos 17 años. Una de esas bellezas frágiles y pálidas que llegado el momento florecen dejando a todos boquiabiertos; debo de reconocer que sus ojos, su pelo rizado y sus buenas maneras hicieron que el ‘croissant’ y el cachito de pizza me sentaran el doble de bien.
Aunque en toda la mañana no abriera la boca más que para pedir lo que quería y dar las gracias. Y ahora lo pienso bien, y no sé porqué le dí las gracias. Quizá tenga razón quién fuera que dijo que las buenas maneras son vitales, o quizá fuera porque estaban abiertos a las 11 de la mañana, o a lo mejor sea porque yo me alimento de la belleza en esencia, y claro, en realidad cuesta tan poco hacer feliz a un soñador… Una simple sonrisa le hace tragar a gusto, puede lanzarlo a la felicidad, eso sí, para después estrellarlo con el suelo. Como nos suele pasar, la realidad, la puerta de la tienda que ya estaba abriendo, eso sí, sonriente.
Recuerdo que pensaba hacia dónde dirigirme mientras devoraba la pizza que estaba riquísima. Claro que cuando verdaderamente tienes hambre todo sabe mucho mejor… El pozo se va llenando de nutrientes, y pasa a ser foso, que no es que sea menos hondo, es que está lleno. Cuando me acabé la pizza (en un momento) maté al hambre, y no me quedaba más que empezar a descuartizar al croissant con alevosía, y deleitarse con su sabor y su textura mientras él se pegaba a la boca, como resistiéndose, y mis pies seguían pegados al suelo y moviéndose solos.
Cuando me acabé el croissant estaba cogiendo una de las calles paralelas a la principal, estaba en el centro del pueblo, y me dirigía a uno de los extremos. La mañana era fría, nada más salir por la mañana ya me había obligado a cerrarme el polar y el anorak. Ahora estaba más andado, y ya hacía rato que había empezado a entrar en calor, aunque el polar aún no me lo hubiera abierto, el anorak hacía rato que iba desabrochado. Faltaba un rato tadavía para llegar al punto deseado, pasaban muchos coches por la calle, todos cerrados, algunos a perpetuidad con las prisas y las malas caras. Transeúntes más bien había pocos, y todos al igual que yo, iban bien abrigados. Sólo los que andábamos avanzábamos algo, eso me hizo pensar en la conveniencia de inventar un coche antiatascos (con cierta autonomía para el vuelo y el planeo) porque de momento aquí no hay difenrencias entre un RollsRoyce y un Seiscientos… Aunque posiblemente sólo quisiera convencerme, no sé si para agarrarme a algo, o si la intención eran que todas mis partes estuvieran en communión por primera vez. Volví a la realidad al casi atropellar a un mendigo, me dió pena, aunque no le diera nada, quizá también por este motivo (la pena no es razón suficiente para nada). Seguí andando mientras mi propia conciencia me comía terreno, total, para qué quería yo dos monedas. Así que en la esquina giré bruscamente tras mis pasos, la mujer que iba detrás mío se quedó petrificada. No sé que pensaría, yo creo que empezó a volver a respirar cuadno pasé de largo por su lado. Al cabo de un minuto estaba plantado otra vez delante de él, y le dejé una de las dos monedas que saqué de mis bolsillos. Un euro para
él y uno para mí. Aunque yo no lo fuera a necesitar no me pareció adecuado dejarle a él todo nuestro capital. Aún así toqué el otro bolsillo y descubrí un paquete de tabaco del día anterior. Lo abrí, quedaban siete cigarros, me encendí uno y le dejé el paquete junto al sonbrero. Ni siquiera le miré a la cara al irme, ya lo había hecho al dejarle el tabaco y me bastó para saber que hice bien. Verdaderamente creí que estaba sublimando por última vez, aquel episodio no fué fruto de la lástima o la pena, sino que más bien fué mi última contribución a la vida, el hombre no quería morir, entre él y yo había muchas diferencias. Así que me sentí obligado. Salió de dentro. Y mientras seguía andando nome sentía orgulloso o contento, más bien, pensaba en que gastarme mi último euro que valiera la pena.
Después de todo en mayor o menor medida es lo que hacía todo el mundo para estas fechas; se preparaban, comprando, para después poder recibir a su vez los regalos, las fiestas, las cenas o las comidas. Ahora que pensaba parecía que la gran mayoría de ellos ya estuviesen ubicados en dichas fechas, a la mayoría se les avanzaba el reloj biológico y hasta la cascarrabias del barrio era más propensa a la tolerancia y la hermandad, jajajaja, es curioso, pero para muchos la navidad empezaba un mes antes con la compra de los regalos y los preparativos. El caso es que me empezaba a dar cuenta que yo no tenía a dónde ir en esos días, y mientras caía en la cuenta que el que más necesitaba un regalo era yo, pensaba en ello y me deprimía. Fué casi uno, el ver la floristería y entrar, algo se había roto en mí definitivamente, me ví preguntándole al dependiente cuantas clases de flores tenía que costaran un euro…
Al verme entrar el hombre se ensombreció levemente, yo creo que lo tuve que deprimir un poco, y quizá por eso mismo o para que me fuera me dió una azucena,… por un momento creo que volví a sonreír, le dí las gracias y me encontré de nuevo andando, a poco más de una manzana de mi destino.
Al llegar todo fué mucho más simple, me ajusté la flor para que no se escapara y sin pensarlo dos veces salté por el puente a abajo. Todo estaba hecho,… Una vez en posesión de la flor sólo quedaba encontrar un buen nicho para el entierro.
La Fuerza de los Colores
22 Noviembre, 2005 @ 8:42 pm — General, DIVAGANDO — 1 CommentAkí estamos, para quitarle el velo, para revelar la máscara que cubre al odio. Para escarbar en busca de mierda, traición, pena, desengaño, en fin, esos secretos varios de nuestra ralea.
Sólo. Conjurando las fuerzas de la oscuridad, obligando a los dioses, retándolos a que vean que nos trajo el cruel sacrificio. Aún seguimos mutilando y comiéndono los órganos. Hoy es lo que hay. Cada uno de sus hijos se buscan y se devoran.
Y yo ya no distingo los gritos de dolor de las llamadas de atención o los reclamos. Malinterpreto gestos, palabras, reacciones, comportamientos, nada,… Para qué seguir fingiendo que no oigo si escucho perfectamente, y además, se leer los labios.
Descubriendo las palabras que ocultan los gestos hablo. Así me enseñaron que se debía hacer, aunque quizá lo de actuar sin complejos no vaya conmigo; pues tengo entendido, que estos llegan a ser lo que son através de la repetición de los errores (en mi caso), o de ciertos comentarios y actitudes de terceras personas. Quizá debería haber hecho como una amiga mía, y tendría que ponerme a empalmar imágenes que congeniaran con mi estado de ánimo. O debería explicaros algún sueño magistralmente encriptado… Claro que antes trataba de explicaros lo tonto que puedo ser, y así, de paso, me ahorro un mal trago, y evito también el perderme que en realidad es lo que me cuesta.
Además, me temo, que mis palabras no ligarían como lo hacen con ella. Y que lamentablemente las imágenes no tendrían más sentido que para el que las escribe. Así que no voy a hacerlo, y me quedaré quieto, hechizado por sus oscuras, tristes, contundentes, abruptas, pasionales, anheladas y flexibles, y duras palabras. Duras en cuanto al suicidio colectivo de células hacia la negrura que emana del lugar. Fascinación morbosa que me arrastra tras la estela de esa nada que dejan sus letras. El Kaos inicial. Un adormecimiento de mis sentidos, percibir la teoría de las cuerdas, adentrarse en las nueve dimensiones, una multiplicación de respuestas cuando cruzo el umbral de su Universo y me dejo guiar. Placer en cada línea,… Qué bien te lo pasas escribiendo compañera, y decías que no!!!.
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www.lilithsmoonspel.blog.ijijiji.com
Hay Veces Que Me Bloqueo
20 Noviembre, 2005 @ 7:34 pm — General, DIVAGANDO — 1 CommentY salen dos polis que me quieren empapelar por tráfico de marihuana. Siempre dando opciones los cabrones; me obligan a hablar de mis clientes, y como las alternativas no son muchas hay cosas que les cuento. Eso sí, siempre coaccionado, jejeje. Porque todos saben que les tengo miedo, que si veo llegar a la policía empiezo a temblar y no acierto a explicar quién soy… Podríamos llamarme el tonto del pueblo, jejeje. Aunke el tonto tampoco me hable porque no me ve como él. Quizá sea eso después de todo, no digo ahora, ya hace tiempo que lo sé.
Mesillas con su madera tornada se sostienen sobre sus cuatro patas y sustentan el mármol (rígido, pétreo). Dos estufas viejas lucen sus logotipos (Jata, SpeedWay) y la observan asombrada mientras se preguntan, ellas mismas, sobre el porqué de ese mútuo conocimiento; también sobre el desdecuando, acentuando esta atmósfera y haciéndola irrespirable. Por lo menospara mí, atrapado como estoy entre los brazos del sillón. Sujeto al vientre, pero amenzado por botones que se encienden por el eco del armario silencioso y sus ondas paranormales, que se extienden por la habitación formando círculos, ampliando trayectorias, hasta chocar con los muros amarillos y salir rebotados, más débiles, pero cabezones. Qué pensara de esto la vieja silla.
La que parece estar contenta es la tele, que ha engordado mucho, y se ha hecho enorme. Reforzando lazos de mútua protección parece asegurarse un apoyo para una futura guerra. En un rincón junto al balcón forma ángulos imposibles, robando espacio, y comiéndose parte del comedor, aunque fuera del alacance del sillón intenta intimidar a los otros muebles. Todos temen cuando se enciende, puede ser más cruel que la sabia diosa antigüa. Parece que palpita otra vez el ambiente, y todos vuelven a sentir más de lo mismo: Las estufas siguen observándose sin saber si saludarse o seguir su camino, y ante esta indcisión se quedan en el sitio y sueltan su baho. Dejando levemente de quejarse por crear contínuamente calor bajo su propioo sufrimiento. Ante esta agonía subliman, se olvidan de si mismas y fijan su mirada triste y anhelante en la mesilla. Dura poco hasta que tienen que volver a activar sus wattios a un poco menos de la mitad de su potencia. Como esforzándose en hacerse notar y si puede ser respetar también.
Es un armario pequeño, no tiene más que tres cajones todos de madera, pero nada más producir las primeras ondas ha hecho que despertase en sillón de su letargo, y al mirarme a mí asombrado me retuvo automáticamente, inmobilizándome entre sus brazos. E inmediatamente atendiendo unos lazos que quizá fuera a necesitar… Todos seguían expectantes, agitados, nerviosos, tensos, agarrotados por los nervios, la rabia, los celos, la mentira, la intolerancia, los terrores, algún dolor, un pensamiento… Hay veces que me bloqueo, y los policías que en realidad sé que no existen salen por la puerta y se sientan a mi lado. Y sigo sin saber qué contestar, pero si puedo notar como el ambiente se empieza a crispar. Los funcionarios desaparecen y un botón me golpea el cráneo cruelmente. Supongo que no hay nada como hacerlo uno mismo,… o eso dicen. Creo que me cago cuando el sillón me habla (más que nada porque nunca lo he hecho y ahí estaba la posibilidad), con su voz cavernosa, gutural, intensa, sólo utiliza imperativos mientras un brazo me sujeta ante mi primer intento de fuga, y la otra señala hacia los demás objetos.
¿Qué coño tienes que ver tú con esto,… hasta dónde llegas en tu implicación, quién es tu jefe, quién tu vasallo, que si como atún con tomate, que si me acuesto, que si no soy capaz de querer nada más que viento, lunas y estrellas?. Casi me volvió loco, y aún despierto creo que perdí el conocimiento durante segundos. Cuando me recobré me esperaba impaciente, y tras el aturdimiento inicial tan sólo me podía concentrar en un boli, necesitaba un boli, un boli y un papel. Qué dolor de cabeza. No estoy seguro, pero creo que seguía golpeándome aún inconsciente, todos los demás seguían inertes, inmóbiles, cada uno lanzando su mensaje, amenazando desde la distancia. Cada animal tiene su carácter y con él defiende el territorio. Pero sólo se exhibían, en realidad ninguno quería otra cosa más que impresionar y mantener su ‘estatus’ . Por lo menos de momento. Yo sólo era el que estaba recibiendo los golpes, así que confieso que di el nombre del otro inversor. La sorpresa les hizo bajar la guardia y de un salto me escapo de mi secuestrador y esquivo el resto de trastos, corro y corro hacia la habitación para escribir desde la cama. Nadie ha podido deternerme, y allí los he dejado, cada uno mostrando su mensaje, y alguno un poco más encabronado mientras esperaban al otro inversor.
Yo ya podía pensar en ir dejando algo para ellas. Aunque siempre sea insuficiente.