Diarios y Equilibrio Mental.
7 Julio, 2006 @ 8:34 am — General —La verdad es que me ha hecho bastante gracia abrir un ‘word’ y encontrarme este fragmento de hace unos meses. Aquí lo dejo para deleite de quién como yo quiera releerlo, aunque para mí tenga connotaciones muy especiales. Es una de las típicas cartas que suelo escribirme y que no siempre envío.
Me permitirás que me ponga a escribir yo también mi diario. Y como no voy a ser menos que tú, creo que te lo voy a dedicar a tí (… puede ser cierto eso que dicen… y que yo callaré ahora). Acabo de leer tu 25/10/’05, y de momento es el día que más me gusta, deberías estar inspirada ese día. Difícil asegurarte a ciencia cierta que este sea el mejor de todos, pues todavía no he pasado de la mitad, me queda por leer el resto y además, tú siempre has sido imprevisible para mí.
Cuando me he sorprendido releyendo cierta frase con cierta morbosidad, no he podido dejar de sonreírme a mi mismo, y mi yo cínico se ha reflejado en la pantalla del ordenador y se ha puesto a preguntarme ¿Qué buscaba?… No he sabido que responderle no me gusta que sepa lo mismo que yo, y es que en realidad si los busco los guiños; guiños velados que a veces me encuentro entre frases, claro, que posiblemente los encuentre por el hecho mismo de andar búscandolos, quizá no estén ahí. Espera, no sé si me sigo. ¿Tú qué opinas?… A veces me da la sensación que dudas de mí, sé que tus ojos buscan la verdad en los gestos y las coletillas, y quizá sea yo el mentiroso, pero hay veces que me molesto y algo se revela dentro mío aunque no se muestre. Quién sabe, quizá como con los guiños, sea la cosa que el que busca ha de hallar. Yo por mi parte siempre estoy dudando de tí y reafirmándome en mis convicciones. Es algo difícil de explicar, aunque ahora esté escribiendo y aquí me sea lícito dejarlo todo, pero al final y pese al tiempo como amiga siempre ganas.
No sé dónde he leído que al nacer todos poseemos la capacidad de ser libres, y que esta capacidad la rige nuestra alma através de la conciencia (la verdad es que me suena hasta bien, jejeje). Y para que esto ocurra nuestra conciencia tiene que estar libre a su vez, manteniendo un equilibrio entre el temor, el dolor y el placer… como en nuestra infancia, pues en realidad todo se rige por estas premisas (por lo menos en cuanto a salud mental se refiere). O sea que si nos libramos de nuestros temores y conseguimos un equilibrio entre estos, el dolor, y el placer, todo lo humanamente posible, aquello que nos dicte nuestra conciencia nos conducirá a la libertad,…
Como ejemplo: está muy claro: ‘Braveheart’. Jajajajaa.
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