Esqueleto en trastero

14 Julio, 2006 @ 12:10 am — DIVAGANDO2 Comments

“La ironía no es más que un velo que me permite cubrir mi sarcasmo, y dejar pasar inadvertido a mi cinismo. Quizá la torpeza sea una maniobra para ocultar una leve inteligencia,… Sólo una cosa está clara, lo que haga falta para aguzar los instintos.

Jugar a esconderse
es jugar a no ser encontrado,
juzgado, vilipendiado o malentendido.
Es jugar al ratón y al gato
a lo Disney.
Ai!!…

Jugar a esconderse
es, a veces, no encontrarse;
es cultivar un misterio,
con máscaras
sacadas de los libros.

Lo que diga ocultará lo que pienso, al fin y al cabo así somos todos, y lo que callen ellos siempre me hará más grande,… desde que leo el horóscopo….”

………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..

Así fueron pasando días, semanas, meses, hasta que deshauciaron al propietario y el siguiente visitante encontró los restos. Apenas quedaban dos jirones de piel pegados a los huesos.

Iesus Nazarenus Rex…
Rest in peace.


En La Silla Eléctrica.

28 Junio, 2006 @ 3:15 am — General, DIVAGANDO2 Comments

Empieza a amanecer pero apenas se distingue el Sol entre las montañas del final del valle. Mirar a través de las rejas nunca fué lo mismo que levantar las persianas y abrir de par en par las ventanas. No hay pared de hormigón que pueda comparse a ninguna pequeña arboleda en el horizonte. Muchas veces últimamente, como ésta, se las pasa pensando en las consecuencias de los actos, y como estos mismos, llegan a producirse. Se le suele poner mal cuerpo cuando recuerda, y es que es un peligroso cóctel al que lleva enfrentándose años. Mirando en la penumbra, al azar trata de bajar de su particular montaña rusa, los sentimientos se le cruzan, entrecruzan y enlazan haciendo que al final y dado lo estrecho de la celda misma acabe concentrado en alguna oscura esquina. Es por esto que prefiere mirar detrás del embarrado. Al menos la mayoría de las noches encuentra la luz de la Luna. Contadas son las veces que sale al patio, la última hace ya una semana, y cómo siempre, lo hacía cuando los demás presos estaban en sus celdas.
Recuerda y recuerda, cada uno de los momentos, antes y después desde que el juez dictó sentencia hasta lo que cenó hace unas horas. Cuando era niño, su corta etapa de estudiante, todo, pasando por lo que para él será siempre un desdichado accidente que le dió el giro definitivo a su vida. Con la libertad perdió hace tiempo muchas más cosas de las que el se pensó en un primer momento, como la cordura o la sociabilidad por poner algunos de las conclusiones a las que él mismo acabó llegando. Aunque en el fondo sea algo sensible en la prisión se ha ganado el respeto de ’sin miedo’.
Es muy consciente del día en que se encuentra, hace ya mucho que lo espera, hace poco se dió cuenta que en realidad hace mucho más tiempo que lo espera de lo que hace que lo teme. Aunque el temor nunca llegó a ser importante. Si alguien se lo recordaba le pegaba y si se atrevían a tocarle los mataba, así que nadie se lo recordaba y a él no le gustaba planteárselo: “Al final le asignaron una celda para él solo en la planta baja ala este, para que no volviesen a repetirse aquellos problemas puntuales tan frecuentes” (palabras textuales de un funcionario).
Pero todo eso ahora carece de importancia. Finalmente llaman a su puerta. el ruido del metal contra el metal resuena en toda la galería. Todos escuchan en silencio pues no se percibe ronquido alguno. El paseo hasta la silla eléctrica no es demasiado largo, lo tienen en la misma planta, él se imagina que va otra vez hacia le patio, aunque en realidad sabe que va en dirección opuesta. Los mismos pasilllos, las mismas puertas, en realidad toda la cárcel da esa sensación. Ahora recuerda una de las primeras frases que le soltaron al llegar: Todos comentan que cuando entras todos los pasillos te parecen el mismo, aunque no todos conducen a los mismos sitios. Y se cabrea consigo mismo por si no tuviera otras imágenes que evocarse en la recta final. Por fin se abre la última puerta que da entrada a una habitación parecida a un hospital pero con una silla un poco diferente de la del oculista. Entonces es cuando enloquece, y apenas lo sujetan a la silla empieza a blasfemar primero y monologuear después. Sólo lo interrumpen muy cortésmente por si quiere dejar algunas palabras más antes de morir, de estas que queden para la eternidad, a lo que él respondió:

Me vais a tener que matar de miedo cabrones, porque si es de risa aún lo conseguiríais… Y no paró de reírse hasta que la descarga hizo su trabajo.

Incluso hoy, años después hay quién afirma al día siguiente pálido y apocado que una voz lo despierta por la noche y algo que no ve lo agarra del cuello exigiéndole su catre, pues quiere ver la Luna.


Al despertar

24 Marzo, 2006 @ 9:04 pm — General, DIVAGANDONo hay comentarios

Después de tanto tiempo sin pasar por aquí, y no sé si será por azar, hoy he vuelto a asomarme.

En silencio y observando detenidamente,… No he podido evitar un sarcasmo algo raído. Ni dos segundos han tardado en gritarme ‘Silencio!’. Lo que no implica que siempre calle. El caso es que no he podido dejar de mirarle a los ojos y reírme, pero esta risita era diferente, no había cinismo ni burla alguna, sino, más bien un leve deje de una lejana simpatía mútua y algo de fraternidad.
Vuelvo a mirarme en el espejo, del que estan hechas estas páginas al fin y al cabo, quizá busco en mis ojos la marca del sueño, quizá algo perdido y ya ni siquiera recordado, vuelve a desfilar por mi mente Féliz Rodríguez de la Fuente y Herman Hesse entre otros, llevaba ya mucho tiempo bailando con ellos.


El Motor Y Los Boxes

6 Febrero, 2006 @ 9:49 am — General, DIVAGANDONo hay comentarios

- Oh!, Oh!, Boxes.

Digamos que mi ‘Yo’ actúa como un motor, y trabaja en base a unas rpm (relaciones por minuto); cuanto más asciende este valor, más forzado trabaja el motor produciendo, debido a fallos mecánicos, arranques de intolerancia, rabia e impotencia. Yo sé que es un buen motor y debido a su potencia tube que colocarle una buena transmisión y doble embrague (más que nada para que no me patinara en tercera dándole gas a tope). Más o menos va rindiendo de 1 a 50 rpm sin ningún peligro, pero las mejoras se las puse para controlarlo mejor en las curvas de la vida (para cuando entre más o menos revolucionado) y administrarle perfectamente las marchas en las rectas cuando necesite toda su potencia. Hay veces que le doy tanto gas que en las apuradas de frenada que casi se quema. Y si eso pasa no hay ‘inter-cooler’ ni ningún circuito auxiliar que pueda aliviar el desastre. Abandono pronunciando otro “Oh!, Oh! Boxes” (que ha quedado grabado después de tardes enteras riendo), y eso no me gusta demasiado; así que procuro dominarme.
Hoy percibo mis problemas como si fuesen carreras. Analizo si se trata de un ’sprint’ o si la cosa va a dar vueltas, porque la estrategia a seguir es diferente. Procuro llevar siempre un ritmo rápido, y mantener el coche controlado en las curvas (después de todo él lleva dentro el motor). Aún así tampoco me fustro cuando intento hacerlo bien y mi conducción resulta lenta en el ’sprint’, o por ir más rápido pierdo el control y hago un recto en una curva… Tengo claro que estoy aquí para llegar al final, y para eso me va a hacer mucha falta, aparte de otras cosas, mi negro humor.

Ya sabéis amigos:
Si te deja la novia—- - Oh!, Oh!, Boxes.
Si te cierran la cuenta —- - Oh!, Oh!, Boxes.
Si te martilleas un dedo—- -Míralo, ponlo en remojo y lávalo, después desinfectalo y cúbrelo (para que no se ensucie la herida de nuevo) antes de seguir colgando el cuadro,… que un dedo no es un motor ni debe serlo.

Para que lo entendais mejor:
Si colgaste el cuadro (y ahora no te quedan cervezas)—- - - Oh!, Oh!, Boxes. (porque seguro que algo dentro de tí te duele).


Más Silencios

6 Febrero, 2006 @ 9:29 am — DIVAGANDONo hay comentarios

Porqué me llamó!!?. Fuí tonto al no coger la llamada a la primera. Pero tenía que pasar, últimamente nunca lo hago. Si lo cogí al final fué porque solo me había parecido escuchar un timbre y ninguno más (eso me extrañó, hay quién lo deja sonando 20 segundos o los que hagan falta), así que abrí la mochila molestando al Santi, que estaba tumbado todo lo largo que es él, y cuando cogí el móvil vi que estaba apagado (no sabía que me quedase tan poca batería). Cuando lo encendí el buzón me aviso de 3 llamadas perdidas de alguien que sí era importante, tampoco a ella le podía fallar; marque su número. Pareció alegrarse cuando descolgó, claro que ahora es menos espontánea que antes. Me puse a hablar con ella, y noté algo, no sé qué. Mientras ella me daba las gracias por haberle devuelto la llamada percibí algo, una palabra más larga que las demás, una frase a medio tono, no sé, también puede ser algo que no dijo… No tenía que haber pasado un buen día precisamente. Creo que hice lo mejor dejándola sola con su familia y sin agobiarla para que me diera noticias. Era lógico que estuviera algo apagadilla, sigo creyendo que quería decirme algo o quería algo de mí, a lo mejor he perdido el toque o quizá es que ya no se fía (pensándolo bien, nunca lo ha hecho), puede ser que no fuera el momento también… El caso es que al colgar me quedé con algo dentro, algo que me hacía desear haber estado solo en mi piso, y haber podido hablar con ella sin límites y francamente, no en aquellas condiciones, en las que 4 orejas acababan de dejar de jugar para ver la lotería haciendo menos ruido y dejando que se escuchara todo, además de las 2 orejas y un rabo gatuno que querían hacerme saber que estaba demasiado cerca de la estufa, es decir, de su territorio… Si tan solo hubiera pronunciado una palabra ya hubiera estado todo hecho, yo creo que con eso hubiera bastado.


Boquerón o Rodaballo

2 Febrero, 2006 @ 8:50 am — DIVAGANDONo hay comentarios

Hoy me he levantado muy tarde,… Poco he sacado del día que está a punto de acabar. Sigue con su lento goteo el agua sucia; después de acabr de fregar los platos, como ella, mi vida se filtra por el desagüe.
Yo siempre he creído que me encontraba en el sitio correcto, y que solo dependía de mí el enterarme o no como funciona la cosa. Con estas yo sigo pensando. Como lo hacen los que se dedican a convencerme de que solo puedo aspirar a ser comida para peces (pero hoy no voy a hablaros de ellos, ni de esto). Conforme avanzo por su entramado de cañerías y bajantes tomo conciencia de cual será mi próxima experiencia… He dejado arriba mi cuerpo, con su tarea aún no terminada del todo; pues su mano aún sostenía esa esponja rugosa que cubre, como por arte de magia, tenedores y vasos. Y mientras el sigue acupado con sus gestos mecánicos de pica en pica, la vajilla, ya limpia, espera en la de al lado escurriendo el jabón y aguardando ser aclarada.
Eso es lo que he dejado atrás. Pues el hecho de ser consciente de a dónde va a ir a parar mi esencia, esos pocos gramos que ‘nos sobran’, me da derecho a imaginarme lo que me espera.

Por lo pronto estoy mucho más atento, mi cerebro se muestra impaciente a la espera de estímulos. Al principio me extrañó mezclarme con el agua enjabonada de la otra pica, pero solo era el principio, ya me he mezclado con muchas aguas, y al igual que ellas yo mismo iba notando una transformación en muchos aspectos. No sé con exactitud cuanto pudo durar el viaje completo. De la arqueta pasé a las cloacas, dónde aproximadamente viajé durante una semana. Al final las aguas negras caían a un río que tardó otro tanto en desembocarme en el mar. Para entonces yo ya me notaba muy cambiado. Me sabía pescado, pero no sabría decirles si Boquerón o Rodaballo.
Con todo, ya me encontraba en el mediterráneo, porque yo aquí nací (me tengo que acordar de Serrat), aunque siempre tuve ganas de viajar gratis. Y eso es lo que hice. Heme aquí!!!, subiendo el Atlántico. De él he hecho mi dominio, tentando mis límites de tolerancia biológicos con tal de explorarlo. Siempre en busca de algo que una vez oí mencionar, y desde que la encontré, siempre arriba y abajo, siguiendo las grandes movimientos de agua, como la gran corriente del golfo a la que llevo acompañando hasta aguas canadienses. Sí, he disfrutado de este océano durante estos últimos años, sin preocuparme de nada más que de no ser deborado hasta ahora (fíjate tú, alegre como estaba).
Al principio solo fué mi imaginación, ese pesimismo que intenta enturbiar mis metas. Mientras me acercaba en mi largo peregrinaje me dió por pensar que viajaba hacia otra quimera o quizá hacia otra entelequia bien montada, que no existía tal ‘El Dorado’ para pescados como yo. Pero ayer supe que era verdad ( después de seguirla durante meses) , que la gran corriente te estaba esperando Rodaballo para parar de repente. Y traes a tus aguas menos paz, más frío y menos lluvias. Ya me lo advirtió el ‘crill’, viajeros como yo aunque no sean de mi especie, y ellos ni hablan mi idioma, ni nunca mienten. Recuerdo sus palabras “si existe lo que andas buscando pescado listo, pero hace tiempo que peligra la gran corriente, no solo ha bajado su velocidad, sino parece que está frenando para siempre. Tú sigue hasta Cuba amigo mío, allí remonta hacia el norte, y es seguro el toparse con ella… Que tengas suerte antes de que cambie el Monzón que conociste, y todo sea más frío y seco”. Extrañas me parecieron sus palabras igual que ahora mientras evoco en imágenes nuestro diálogo, ahora que lo he comprobado algo se ha apagado en el Rodaballo soñador y ha dejado al Boquerón boquiabierto. Que duro el futuro que nos espera, habrá que ver quién sobrevive a los cambios. Sin saber dónde ir y desorientado me replanteé también la conveniencia de seguir buscando una ‘Dori’, total, a mi siempre me recuerdan… ( jeje, ironía desenfadada)


Paneles de Cera

23 Enero, 2006 @ 11:52 pm — DIVAGANDONo hay comentarios

… Ansiando la miel olfatea preguntando.

- Snif, snif, dónde está? - Zumba, parece que baila con sus movimientos ajetreados y sus cortos vuelos. La respuesta:
- si quieres miel, sígueme!!. Corto de entendimiento la palabra llega hasta la raíz del término, redefiniéndola y activando antiguos instintos. Todas las anteriores órdenes o deberes son anulados, se establece un nuevo ránking de posibilidades.
Tropezando, a tirabuzones y en pleno slalom se adentra en el bosque, atento a aquello que más de una vez lo ha dejado inmóbil, incapaz de interpretar señal alguna del exterior, o incluso volar o moverse. Sibarita y glotón apasionado, atrapado durante años en su cápsula de ámbar, esta noche será liberado de ataduras,… La luna en lo alto parece ser la única que se da cuenta, después de tanto tiempo tiene hambre, mucha hambre, su hambre quizá solo sea aquiparable a la belleza, poder, y ese ‘aliquid’ que parece caracterizar para él esa miel y esa Luna.


L’enfant Terrible

19 Enero, 2006 @ 10:47 pm — DIVAGANDO2 Comments

“Lo más aburrido del mal es que uno se acostumbra”… Ya estoy otra vez aquí,… Ahora me dispongo a comprobar si el día ha sido bueno o no tanto como yo esperaba. Lo primero es convocar la oscuridad, soltar algún tétrico nombre casi olvidado y ver como se arremolinan los presagios. Ya hemos empezado he de meditar mientras empiezan a tocar los tambores y nuestras sacerdotisas me pintan.

El nacido dos veces está otra vez presente en mis actos. El ritual empieza blandiendo mi polla gancho que no siempre que quiero pesca,… Los galones le fueron arrancados sin pestañear (cruel artimaña que no puedo olvidar), ahora es un mercenario más al servicio de cualquier causa. Vierte la sangre en el recipiente sagrado y observa como se espesa. “Mi vaso no es grande, pero bebo en mi vaso”. En trance seguimos repetiendo los cánticos que nos transportan, mientras el miembro sigue goteando, no sentimos el dolor y mantenemos bien claros nuestros objetivos, ‘aloa majotep kinshash eloí, isran lials, eloí’…

Empiezan a danzar delante mío, no sé que me han dado pero sólo puedo observarlas, ninguna parte de mi cuerpo responde a algo que no sean sus deseos,… Ellas no hablan, saben muy bien el modo de realizarlo, el ritual de iniciación es una práctica ancestral. No doy crédito a lo que veo a veces, mi estado de excitación lo fundo con los latidos del ambiente, y a su ritmo me dejo llevar. Increíblemente una explosión me fuerza a abrir los ojos de par en par… Y quizá eso fuese lo último que veo, pierdo la conciencia, instantes después de eyacular ese semen sangriento que acabo por llenar la copa de la que todas bebieron.
‘aloa majotep kinshash eloí, isran lials eloí’…. Eloí, Eloí, Eloí.

Aunque estaba oscuro y acababa de levantarse, le pareció todo tan real…Yo creo que se corrió nuestro chico malo… pero, qué pensarán ustedes?.


Zumbidos a medianoche

17 Diciembre, 2005 @ 4:03 pm — DIVAGANDO, ELLASNo hay comentarios

Después de un día que no ha dejado nada especial para mí cojo uno de esos libros que tengo para evadirme y abro sus páginas. Hoy vamos a conocer ‘Los renglones torcidos de Dios’. A ver si nos olvidamos un poco de otras cosas, aunque en realidad no existe nada, pero vean lo que puede dar de sí la imaginación humana cuando topas de bruces con una frase que te abre un camino que ya conocías,… Lo demás sale sólo. En fin, aquí os dejo el cómo puede marcarle a un hombre (…después de todo) el conocer a una mujer,… y ella seguirá sin saberlo, por lo menos de mi boca, como viene siendo costumbre de la casa.
Me callo. Así las palabras que no he pronunciado nunca serán oídas más que por mi (cuando lo que quieren es correr a tus oidos). Tú lo llamarás silencio, pero en realidad este no existe; no es más que ruidos amortiguados, un rumor lejano de sonidos,… las reverberaciones del aire. Tonterías o sandeces, no sé… Quizá sea demasiado tarde para saber lo que digo. Imagino. Son las 3 y sigo tumbado en la cama. Algunas de las frases que te he dicho se expanden. Ondas sonoras que se alejan mas no se pierden. Existen, eternamente viajando, vibrando lejos ya de nosotros. Ahí está lo dicho, pero no todo, me acerco, quiero volcarme en tí.
Ella parece receptiva, abierta a cualquier conversación con un poco de sentido, pero de momento todo son evasivas para mí (no lo intenté mucho, pero es que hay actitudes que desaniman), hace tiempo que la tarde se ha acabado, esta noche busco el silencio, y no me malentiendas. Hay gente que dice disfrutar del silencio del bosque, cuando en realidad lo que hacen es escuchar hablar a los árboles, otros disfrutan junto al mar en una noche de verano, pero tampoco el romper de las olas es silencio,… Para mí el silencio se da antes de algo importante, ¿Quién sabe, no?.
Hmmmmm!!! Ahora busco tu silencio, ese momento de quietud y serenidad que me embargará cuando consiga llegarte al alma (si es que llego), o encender una chispa en tus ojos. Sí, puedes llamarme loco,… si será pq. me gusta tu acento o porque me golpeó una piedra en la cabeza sólo lo se yo. No quiero que me mate otra vez la indecisión, prefiero que lo hagas tú, siempre será una muerte más dulce. Porque por si no lo sabías me gustas. Y aunque no sepa nada de este mundo de energías, atracciones, repulsiones, química, y formas intuyo en tí una harmonía oscura, un algo que sin ser nada ha hecho que deje de leer para escribir esta tontería… Y sólo estaba pensando, en un principio, si te habrías dado cuenta de lo evidente, o evidentemente estaba yo soñando despierto…

Lolo.


El Peñón Del Pozo.

3 Diciembre, 2005 @ 4:43 pm — DIVAGANDONo hay comentarios

Por todos es sabido que en la cueva del ‘teto’ ocurren hechos, jeje, fenómenos extraños. Y por muy raros que puedan parecer seguro que no tienen nada que ver con los que tienen a nuestra comunidad aterrada desde hace años. Más que una cueva oscura es un pozo hondo situado en una de las colinas del ‘montelosbecerros’, justo en la misma que mi pueblo, que está a escasos 200 metros del pozo. El pueblo se llama ‘PeñónDelPozo’ y es un pueblecito muy pequeño ubicado entre montañas, a unos 700 metros sobre el nivel del mar. La cresta de la montaña no llega a los mil metros por poco. Es bastante bonito, a este lado de la montaña estamos en Huesca, y al otro lado del peñón, cruzando el río ya estamos en Lérida; consta de 5 casas en la calle principal junto a la iglesia, y de allí salen las otras dos calles restantes que se reparten las otras 12 casas. Aunque el pueblo en sí sea pequeño la zona ha sido siempre muy productiva, y eso, en parte, ha ayudado a que se quedaran en el pueblo la mayoría de los muchachos, cosa rara, comparada con otros pueblos de por aquí… Yo siempre he creído que la verdadera razón por la que algunos se han ido no es otra que alejarse del mal fario o los malos recuerdos que despiertan en ellos el agujero en la roca. Pero es algo que nunca he podido comprobar del todo. Lo ví claro cuando marchó Javier, un compañero de colegio al que el pozo le arrebató su padre cuando este estaba haciendo una inspección a cargo del gobierno. A los pocos días lo enterraron y su madre decidió irse a vivir a la ciudad y intentar empezar una nueva vida. Yo siempre he respetado este tipo de decisiones, especialmente desde ese momento, aunque debo reconocer que heché de menos a Javier durante algunos meses, cuando salía del colegio en el pueblo de al lado (a unos 3 kilómetros) y había de volverme solo.

Hace mucho tiempo que la gente lo teme, aunque no siempre halla habido incidentes, y algunas investigaciones o inspecciones acabaran sin ningún tipo de percances. Claro que son las menos, y a pesar de que llevan muchos años investigando todavía nadie sabe su profundidad. Por aquí han pasado ya especialistas de toda España y algún que otro extranjero. Hablan de corrientes subterráneas, fuerzas diabólicas o puerta al infierno,… maldiciones, espíritus malignos, o oscuros seres malintencionados que te sueltan una mano o te cortan una cuerda. Lo cierto es que todos los del lugar miramos intrigados las comitivas muchas veces, de camino a cualquier lado no sería la primera vez que me quedo mirando como suben las grandes máquinas que seguramente cuestan un pastón e intentan realizar sus pruebas, aunque el tiempo, aquí, también les traicione muchas veces. Mi tío mismo una vez les indicó como llegar a una pareja de geólogos que se habían bajado del jeep en el pueblo y compraban algunos bocadillos y refrescos. Aún recuerdo ver a mi tío cabizbajo al día siguiente, decía que les había indicado el camino ha la muerte… Estuvo unos días un poco raro, y es que ese pozo ha cambiado vidas. Yo no sé cuantos han llegado a morir por culpa del agujero, pero sé que son muchos. Otros han salido transtornados, nunca volvieron a ser iguales, y de otros nunca más se supo nada, ni siquiera encontraron sus cuerpos. Recuerdo un chico que siempre estaba rondando a mi prima, tendría unos 17 años, igual que ella, siempre estaba tirando los trastos a las chicas pero un buen día dejó de hacerlo, dejó de hablar y aún no lo ha hecho que yo sepa. Tiempo después me explicaron que fué por algo relacionado con el pozo, pero ahora que pienso, nunca me han contado que pasó del todo. Y esto no es todo, hasta se dió la historia de un tío al que buscaba la policía y que salió en todos los periódicos. Nadie sabe todavía por aquí como se las arregló para sobrevivir dos meses dentro del pozo mientras fuera lo buscaban por triple asesinato, lo cierto, es que escapó, y al cabo de un tiempo volví a leer que lo habían encontrado en un país de África, gastando, y ayudando con ello a aquella gente, gran parte de los 5 millones de euros que se llevó en un maletín parece ser. Como estas historias y mucho más tristes ha habido muchas en los últimos 10 años. Yo creo que cada uno tiene las suyas propias, esa que en su momento nos marcó de por vida, y generalmente, aparte de las mayorías de historias que corren y todos conocen, nuestras propias vivencias,… Para mí el pozo es un distintivo demasiado amargo para la mayoría.

Saben señores, hay veces que ves tan claro el camino que solo queda dar el primer paso para ir avanzando, una vez hecho esto (y aunque siempre halla que poner cuidado) los siguientes pasos cuestan mucho menos, hasta que te acostumbras, hasta que paso a paso vas cogiendo la cadencia, y ni siquiera sientes el movimiento, los gestos, los saltos, o los atajos salen solos mientras avanzamos hacia allí dónde nos hemos visto. Y ya llevo hora y media delante de la oscuridad escribiendo esta carta y algunas otras preguntas sobre el porqué he venido, para qué, y cómo entre otras.
Es muy difícil explicarles como se siente uno al enfrentarse contra sus miedos, ni la primera vez que me intenté camelar a una chica pasé tanto miedo y angustia. Me acabo de asomar otra vez al hueco, aquí estoy, mientras todos los demás deben estar comiendo tranquilamente, y aún con el sol arriba en el cielo no se consigue ver nada. Acabo de retirar las vallas de señalización que separan el profundo hueco de la carretera sin asfaltar. Llevo años empapándome de todo lo que se publica o rumorea sobre él; y creo que hay una senda que baja unos 200 metros y comunica con una serie de galerías que deben extenderse por todo el macizo,… Voy a ver si lo encuentro, como material traigo dos bocadillos, una botella de agua, una linterna y algunas cuerdas. Ahora mi misión pasa por enfrentarme a mi destino.

Ramón Sánchez LaTorre.
2-12-2005.


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