Salvado por un sueño
11 Noviembre, 2006 @ 12:40 am — ELLAS — 1 CommentSaco a pasear sensaciones, y vuelvo a casa sabiendo que me falta algo. Conocerás tu esa sensación?. Incompleto como estoy creía haberlo hecho todo. Pero no, sigo sin saber que es lo que no entiendo. Saco la baraja y pongo la duda junto al resto. En el fondo siempre me gustó al Tarot,… Todo joven que se precie hoy en día, conoce el poder de ‘Magic’. Hay cartas, incluso, que invocan monstruos. El Tarot siempre tendrá la muerte junto a la fortuna. El amor y el odio, e incluso, puede que también la indiferencia. ¿Cual será la peor de todas?. Me pregunto mientras soy fustigado por todas ellas. Sin duda la peor de estas sensaciones sea el amor no correspondido, y sin haberlo nunca conocido yo me atrevo a decirlo,… quizá es que siempre fui un poco radical. Triste como estoy vuelvo a sorprenderme aullando. Un pelo se me mete en la boca y por una vez deseo que el lobo descanse.
CUANDO EL LOBO MUERA.
El lobo aún vive. Escucho como me persiguen sus aullidos las noches de Luna. Su pelaje mitad de un especial blanco y mitad de un gris plateado que te abstrae, se confunde con la maleza y los arbustos; sólo lo percibo. En un instante lo tengo al lado. Arranco a correr tras ella, y me encuentro persiguiendo a una loba por el bosque, como dos sombras atravesando el río intento seguir sus pasos.
Sí, el lobo aún vive. Es ella quién esta ahora aullando en la colina. Y aunque la escucho perfectamente y se leer sus mensajes todavía hay cosas que me pide el instinto. Escucho pasos, percibo un rastro que me deja el viento. Veo hojas en el suelo, pero me muevo ágilmente, sin hacer ruido vuelvo a deshacer el camino hasta encontrar la escena que mi cerebro ya está imaginando. No es el venado lo que busco, ralentizo el paso por detrás de él sin que pueda escucharme, pero me ha visto, parece ser que no me ha servido para nada mi pelaje negro. Siento como se me inyectan en sangre los ojos y el color del whisky va ganando años, es decir, intensidad y brillo. La presa se escapa con sus ojos fuera de las órbitas, ha sido demasiado el ruido que hemos montado. Me oculto y me quedo quieto, tengo que volver a encontrar el rastro. Aunque el río esté al otro lado del prado puedo oír como fluye el agua. Nada más. Poco después resuena el ruido hueco y sordo del crujir de un árbol. Una lechuza alza el vuelo desde una rama y lo que parece una presa atraviesa el prado hacia las rocas del fondo, aunque está muy oscuro lo puedo ver todo, y convencido de vencer dejo la oscuridad e intento ser rayo, no me doy cuenta del leve ruido que causan las hojas que se habían adherido al vientre mientras caen al suelo con el ajetreo. Pero la verdad es que también carece de importancia, pues en segundos me he acercado por el flanco acorralando a la cabra contra las rocas más escarpadas e inaccesibles hasta para ella. Paredes de piedra que se sorprenden al igual que yo cuando de un salto le muerdo el cuello sacudiéndolo salvajemente. Saciado de sangre sigo muriendo por dentro.
No pienso en nada mientras recorro el camino de vuelta. No le doy importancia a ninguna señal, mientras vuelvo a subir la colina. Me siento poderoso volviendo a recorrer el camino en tiempo récord. Cuando llego arriba allí está la Luna, como siempre en el firmamento… Empiezo a aullarle desconsoladamente, el vaho que sale del morro sube lentamente velándola. Vuelvo a aullar marcando mucho más el gesto y junto a la baba y los restos de sangre que se pierden barranco abajo, empiezo a creer que se van gran parte de mis sueños. Pues estoy llamando a la loba con la que crucé el río. Y que una vez me crucé en mis sueños. Así pasé entera aquella noche, y muchas de las que siguieron… Ella debe estar buscando su cabra, pensando en Zeus y todo lo que hizo por ella…. Moriré aullándole a la Luna de nuevo.
Pues así como el amor siempre prevalece sobre las emociones; la vida, en cualquiera de sus dos facetas a de ganarle a este. Que tristes son, cada vez más mis alaridos, yo se que pido las estrellas. Y sé que no va a romper el pacto sin saber que es lo que salva.
‘Intelligenti pauca’.
De Karonte a Ariadna.
26 Agosto, 2006 @ 11:27 am — General — No hay comentariosUn mito chino sobre los orígenes, habla también de las cicatrices de la luna. Cuenta que hubo una época en la que la luna era aún más caliente que el sol, y abrasaba la tierra y a sus habitantes con sus rayos. Con la intención de poner fin al sufrimiento de los hombres, Y Que, un mortal con una constitución y fuerza envidiables, subió a la cima de una montaña y arrojó a la cara de la luna un puñado de arena que el calor fundió y adhirió al rostro. Dolorida y aterrorizada, la luna se refugió en un punto lejano de los cielos, desde donde su calor ya no hacía daño a nadie, pero la huella de la arena arrojada a ella permanecería siempre, imborrable, en forma de las cicatrices y surcos.
En casi todas las culturas se ha entendido que el sol representaba lo masculino y la luna lo femenino, y los dioses sol y luna adoptaban así la forma de hombre y mujer respectivamente. Sin embargo, hay algunas excepciones, como el mito báltico de la diosa solar Saule, tejedora del cielo. El consorte de Saule es la luna, Menesis, perezoso e irresponsable en contraste con ella, que infatigable recorre el cielo a diario para repartir luz, calor, curación y crecimiento. Juntos engendraron a su hija Tierra, y actualmente se turnan para cuidarla. (Extraído de una web).
Come wander with me, she said,
Into regions yet untrod;
And read what is still unread
In the manuscripts of God.
- Longfellow.
Siendo quien soy,… Con el solitario poder de poder transformarme, habré hoy de acompañarme de nuevos difuntos en esta travesía estéril y llena de retos.
Estamos en épocas de cambios y como casi todas las épocas dónde se dan cambios hay que deconstruir los viejos constructos para poder ‘edificar’ de nuevo. Lástima también que estos nuevos tiempos enajenen (tr. Ceder a otro una cosa o un derecho. fig. Sacar a uno fuera de sí. Turbarle en el uso de los sentidos o la razón. prnl. Privarse de algo. Retraerse del trato con una persona. Enloquecer, perder el juicio.) a la gente, siendo consecuencia de ello que halla de trabajar de barquero en vez de ser banquero y prepotente. Altruista como soy no tengo en cuenta liturgias o ritos, por una moneda conmigo pasa cualquiera que pueda contarme una historia. No es cierto todo lo que dicen, aunque algunas cosas si pueden ser ciertas,… Todos los nuevos muertos son bien recibidos, aunque a veces se acumule el trabajo, y ninguna persona viva cruzó jamás (a menos que yo quisiera). Y eso ya es cosa mía, jajajajajaja.
No creo que esté del todo mal como introducción. En cuanto al silencio,… No creo en el hablar por hablar aunque a veces también lo practique. Intuyo creer que piensas y por dónde has ido, creéme si te digo que el silencio precisamente forma parte de eso.
Con mucho cariño de un admirador de la luna de siempre.
Lolo.
Entrada #47.
8 Agosto, 2006 @ 6:47 pm — General — No hay comentariosTengo que reconocerlo,… Estaba bastante aburrido, así, y dado que había comido ya, cogí el coche y me dí una vuelta. No estube ni quince minutos conduciendo. También de esto me canso rápido. Decidí aparcarlo y darme el paseo andando, y casi inmediatamente ya había aparcado y andaba calle arriba, dejaba un colegio detrás y pasaba por las casas adosadas. Crucé dos carreteras y me topé con tres personas. Dos chicos jóvenes tenían el maletero abierto al final de la calle y sacaban algo de dentro, el otro hombre estab en la esquina hacia donde yo me dirigía y me miraba demasiado… Quizá este también sienta curiosidad. Los pasé a los tres sin que este último hubiese encontrado el qué a mi cara. Y paré un coche al pasar el paso de cebra. Esto me metía de nuevo en una nueva calle, esta cerrada por pisos a una y otra banda, y poblada por tiendas cerradas y algunos bares abiertos. Me salté el primero y me metí en el segundo. Me recibió antes de todo el aire acondicionado y la lámpara de luz ultravioleta (contramosquitos), poco después me saludaba la camarera (que bastante tenía con lo suyo) y pedía un café con hielo. A las pobres las estaba rayando un impresentable. Los dueños del bar eran chinos, una mujer madura que no entiende español y tres niñas de 15 a 19 años, tambíén había un niño de unos cinco años (chino tb.) y tres ordenadores con conexión que ahora mismo estaban ocupados.
- Jeje… Chinita, a ti te gusta mucho el chocolate!!?. -Lo cliché rápido el personaje debía llevar rápido increpando a la china. Aunque me dieron ganas de pirarme me quedé y me senté en unas de las meses a tomarme el café mientras escuchaba más que otra cosa.
El personaje debería rondar los cuarenta, pero no se si sería la cerveza, o el pelo cano, o ese porte de haber trabajado en la obra lo hacía más viejo de lo que realmente sería. No muy alto, delgado con pantalones tejanos y camiseta y zapatillas como cualquier otras. Apoyado en la barra no podía ni esconder la risita cabrona que se nos suele escapar cuando estamos jodiendo a alguien. Mueca, golpe de cerveza. Insultos… La verdad es que en un principio, y contando el asco, me daba más pena que otra cosa, así jamás conseguiría nada.
- Ehhh!!,.. Señora china tonta, una cerveza, guarra. -Se dirigía a la madre. Una china madura que muy probablemente jamás aprenda a hablar el español,… en cuanto a lo que entendía no podría asegurarlo a ciencia cierta, pero casi que apuesto por ‘no demasiado’.
- Tú Liu eres tonta por no querer ponérmela!- , señalaba con el dedo a la chica jóven. Le pegaba un trago a la cerveza.
- Putos chinos.- A estas alturas yo ya me había hecho con un periódico que ojeaba y me apartaba bastante de la pseudoconversación. Aunque la verdad es que ya me caía realmente como el culo. En estas que no sé si por algo que dijo al final o por daños acumulados la chica joven pierde el control y le grita que se vaya,… Todos dejamos de hacer lo que estábamos haciendo y les miramos a ellos, y nos miramos perplejos unos, y molestos otros. La chica estaba sentada en un taburete y le señalaba la puerta, el hombre no sólo se negó a salir sino que la llamó puta (el sabrá pq.), subiendo un grado más en la escala de ofensas, y aquí fué donde se encararon el tiparraco y un chico bien vestido de mi misma edad, quizá unos años mayor y mucho más grueso (de esa grasa que parece transformar algunos gorditos en buenos tipos, o por lo menos legales).
….
- Te está diciendo que te vayas. Qué cojas la puerta y te vayas a otra parte.- En estos momentos no se miraban. El tio se da la vuelta y mira a los ordenadores. Está entre sorprendido y molesto. Sabe que todos queremos que se vaya, yo dudo que se aguante él. Discuten un poco y ninguno cede. El tipejo esta cabreado, en realidad los dos se han cabreado, pero el capullo sabe que nos tiene a todos en contra. Al minuto se gira, todavía hay algo que le pica, además provoca insultando a la pobre china.
- Me miras.
- Sí que pasa.
- Nada, puedes mirarme.
- Tendrías que irte…
- Va a ser que no…
Y aquí acabó todo entre ellos,… A mi estas cosas la verdad es que me hacen gracia. A mi también se me escaparon algunas frases en voz alta, apoyando a un bando, pero la verdad es que prefiero no mezclarme y seguir mirando. Con todo las cosas seguían más o menos igual. A saber, yo seguía sin mi conexión, y la china seguía recibiendo aunque menos, desde el ‘cara a cara a distancia’ el personaje había diversificado más, al niño pequeño ya lo había llamado Capullo, Cabezón, Chino Cabrón, Hijos de Puta y alguna de sus variantes individuales o en grupo, y alguna más que no recuerdo ahora. El pequeño lo único que hacía y me hacía cierta gracia era el típico gesto ancestral de venganza,… Quizá poner mala cara y levantar el puño.
Cuando se metió con el niño no pude evitar uno de mis dos comentarios velados por el diario aunque en voz alta y que seguro escuchó el paleta, aunque no se dió por aludido porque no me dijo nada.
Al poco vuelve a llamar gorda a la china y cuando ella le contesta la vuelve a llamar puta. El tío del ordena se vuelve a encarar con él de manera parecida, y aunque lo miro, la verdad es que no me acuerdo que dijeron. Entra la chica que al parecer iba delante mío y que estaba en la terraza, y coje el ordena que dejan las dos chinas más jóvenes. Me quedo con cara de tonto, pero ya estaba convencido que no iba a moverme de ahí hasta que entrase de alguna forma… Pensaba en sobornar a alguien cuando entraron dos mujeres; una pelirroja acompañaba a una rubia (las dos teñidas), la rubia tenía un collarín en el cuello. La camarera se adelanta a ellas y les acerca dos cervezas antes de que hubieran acabado de sentarse.
- No, no, cerveza no, ponme dos chupitos de whisky.- No tardan mucho en darse cuenta del panorama y la peliroja calla más de dos veces al tipo que les suelta alguna brava. Discuten otro rato esta vez tienen ellas más habilidad y lo desarman rápido (que siempre es más bonito contenerse o hablar pa na). Entonces me doy cuenta que estos tres se conocen por lo menos de vista. Pronto abandona el paleta la cruzada.
- Da la vuelta al tamburete y se empieza a meter con las chinas, pero esta vez no es una sola, son las tres primas sentadas en sillas las que se rien de él. Sobretodo la chinita de gafas, que me hizo reir más de dos veces. El tio se rinde muy rápido y con la sonrisa congelada intenta hechar la caña en la mesa de las puretas. Aunque ellas tampoco le vayan a dar tregua.
Poco después me dejan el ordena libre y desconecto.
Cuando me fuí seguían todos allí, aunque había llegado mucha más gente y la cosa se había ‘normalizado’, volví a cojer el coche y cuando faltaban veinte metros empezó a llover. Puto agosto del carajo.
Esqueleto en trastero
14 Julio, 2006 @ 12:10 am — DIVAGANDO — 2 Comments“La ironía no es más que un velo que me permite cubrir mi sarcasmo, y dejar pasar inadvertido a mi cinismo. Quizá la torpeza sea una maniobra para ocultar una leve inteligencia,… Sólo una cosa está clara, lo que haga falta para aguzar los instintos.
Jugar a esconderse
es jugar a no ser encontrado,
juzgado, vilipendiado o malentendido.
Es jugar al ratón y al gato
a lo Disney.
Ai!!…
Jugar a esconderse
es, a veces, no encontrarse;
es cultivar un misterio,
con máscaras
sacadas de los libros.
Lo que diga ocultará lo que pienso, al fin y al cabo así somos todos, y lo que callen ellos siempre me hará más grande,… desde que leo el horóscopo….”
………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..
Así fueron pasando días, semanas, meses, hasta que deshauciaron al propietario y el siguiente visitante encontró los restos. Apenas quedaban dos jirones de piel pegados a los huesos.
Iesus Nazarenus Rex…
Rest in peace.
Palabras, Fútbol, y Trajes típicos árabes
12 Julio, 2006 @ 8:50 am — General — No hay comentariosMe había pasado la tarde como el resto del día a decir verdad, es decir, vagueando. Mis pies esta vez me llevaron hasta mi coche y de ahí no salí hasta bien pasada la hora y media. Al volver al pueblo dejé el coche detrás del parque, como siempre y empecé a cruzar este en dirección a casa de mi amigo. Al pasar por el parque pude ver al dueño del bar, que te cobra un suplemento de 5 centimos más por azucarillo extra con el café con leche (cada vez que me acuerdo no puedo evitar sonreír) y al minuto siguiente estaba picando al interfono del sujeto en cuestión.
Me recibió una puerta abierta y cierto aroma que se escapaba del piso. La rutina estaba actuando por mí, así que cuando cerré la puerta ella se encargó de echar la llave y dejarla sobre la mesilla del recibidor. Estaba solo, estos últimos meses se ha abandonado más de la cuenta quizá, y anda un poco más perdido que de costumbre. Parecía eufórico, probablemente se halla estado entonando todo el día y estaba ya ansioso por poder hablar con alguien, pensé. Así que empecé a prepararme para el ritual de la tomadura de pelo. Él sigue comportándose como hace 12 años, suele explicarme historias que yo no niego que tengan su base en la tierra,… pero… Mientras jugamos una partida en su consola y consolador personal empezamos a hablar de tonterías, a veces cualquier tema es válido; a saber, así de pronto, y que yo recuerde, desde que pasaría si le restregases una ortiga por el chocho a una tía hasta la teoría de las nueve cuerdas…, pasando por temas como el estatuto o la superioridad de Shakira frente a Madonna, claro que no todas tienen la misma pasión cuando se dialoga. Noto que tiene mucho más palique que de costumbre y esto empieza a escamarme, algo está tramando mi amigo, de repente se que llega el momento, empiezan a darse las señales. Algo de lo que llevamos dicho hasta ahora, o ha ido asimilando durante el día ha hecho que se encienda su luz particular. La verdad es que no tengoni idea, pero son unos pocos segundos que están ahí.
De cabello fuerte y negro presume que jamás se quedará calvo. La única pega quizá las dos grandes entradas que dejan al descubierto unas prominentes sienes. Sus rasgos se han endurecido con los años. De cabeza grande resaltan sus dos grandes ojos de color indefinido y su boca amplia que domina toda la cara. Ahora controla los mandos de la radio (buscaba una canción de la oreja), creo que ha leído en mi cara que me he dado cuenta que mientras hablaba su cara iba sufriendo una transformación, ví un algo especial es su mirada, sus ojos empezaron a brillar, y esa extraña mueca de su boca. Le dotaba de un carácter casi diabólico y a mí se me antojó el reflejo de una luz en la punta de su nariz ahora afilada. Algo me ha recordado el ‘ el retrato de dorian grey’ (siempre he pensado que esto era lo que intentaba hacer en el instituto conmigo, jejeje) Y es que aunque sea su amigo y no les de a las cosas aparentemente más sentido que el que tienen a veces sí tiene algo diabólico el bueno de mi amigo (mis faltas por suerte, las guarda mi pintura)…. Además, odio estos momentos, y es que por un instante se me encendió la luz de alarma, por otro quería escuchar lo que estaba empezando a contarme. Era extraño, a veces quisiera saber que complejas asociaciones mentales le llevan a llegar a conclusiones sin base,… recuerdo que también pensé en la jodienda de ser yo el único capullo que se comiera estos marrones. Me dijo que me acercara y me levanté de la silla y me puse a su lado.
- Una vez vinieron a mi casa unos marroquís disfrazados con los vestidos típicos árabes.
- Jajaajja. Se me escapó una pequeña carcajada, después de todo en el fondo me hizo gracia, yo esperaba una elaborada teoría o la revelación de un mensaje oculto. Por lo demás esta risita franca solo consiguió arengarlo.
- Sí sí, jeje. Era un comercial amigo de mi padre que vivía en marruecos… Vinieron a hacernos una visita y se disfrazaron de marroquís. Fueron desde Ripollet hasta aquí en coche. - Yo no sabía si hacer más preguntas, estaba claro que en esos momentos tanto las que contestaba como las que no me contestaba le molestaban, así que como hay que hacer decidí seguirle la corriente. Aunque dicho sea de paso, soy muy consciente de que se inventa o omite la verdad para ahorrarse tiempo y hacerme llegar lo que de verdad le interesa. Así que con esto y para acabar de aclarar una duda le dije:
- tu padre y tu madre se mearían de risa, no?. Empezó a reírse nerviosamente. Estaba recordando.
- Sí, jeje. y yo y mi hermano.
Después de esto yo ya había notado que alguno de los dos había cruzado la línea, no se, esa mirada la he visto pocas veces, pero todas a acabado abriéndose un poquito para acabar volíéndose a cerrar como una almeja. No me gusta que la gente se encierre cuando esté conmigo, para eso ya estoy yo sólo, si lo hace otro la cosa es muy aburrida,… En realidad el muy capullo no se aguanta ni él mismo, y vive en un mundo tan extraño y real, que hay veces que se hace palpable. Así que mientras empiezo a recomendarle que deje de beber ( la mitad por hecharle la bronca, y la otra mitad y no menos importante porque veo que se deshace a semanas forzadas) empiezo a prepararme para despedirme. Seguimos hablando unos minutos más, pero la verdad es que estaba realmente cansado y la verdad es que no me hace ni puta gracia que ningún tío me revele sus sentimientos. Aunque esté completamente seguro de que no podré dormir hoy tampoco…
Después de dejar esto aquí y como tantas otra veces, pienso que su único propósito es que alguien más se hunda con él. El caso es no quedarse solo al final. Por eso desprecia quizá las pocas manos que le han tendido, simplemente quizá por que no las necesita o no las quieres.
Estas veces me siento muy cansado, capaz de decirle ‘macho hasta aquí hemos llegado’, ‘ he hecho todo lo posible para igualar aquella vez, en mi primera borrachera, que me salvaste de un par de collejas de aquellos seguratas’… Pero todavía no le he dicho que aunque tarde un poco yo tengo mi propio camino.
Diarios y Equilibrio Mental.
7 Julio, 2006 @ 8:34 am — General — No hay comentariosLa verdad es que me ha hecho bastante gracia abrir un ‘word’ y encontrarme este fragmento de hace unos meses. Aquí lo dejo para deleite de quién como yo quiera releerlo, aunque para mí tenga connotaciones muy especiales. Es una de las típicas cartas que suelo escribirme y que no siempre envío.
Me permitirás que me ponga a escribir yo también mi diario. Y como no voy a ser menos que tú, creo que te lo voy a dedicar a tí (… puede ser cierto eso que dicen… y que yo callaré ahora). Acabo de leer tu 25/10/’05, y de momento es el día que más me gusta, deberías estar inspirada ese día. Difícil asegurarte a ciencia cierta que este sea el mejor de todos, pues todavía no he pasado de la mitad, me queda por leer el resto y además, tú siempre has sido imprevisible para mí.
Cuando me he sorprendido releyendo cierta frase con cierta morbosidad, no he podido dejar de sonreírme a mi mismo, y mi yo cínico se ha reflejado en la pantalla del ordenador y se ha puesto a preguntarme ¿Qué buscaba?… No he sabido que responderle no me gusta que sepa lo mismo que yo, y es que en realidad si los busco los guiños; guiños velados que a veces me encuentro entre frases, claro, que posiblemente los encuentre por el hecho mismo de andar búscandolos, quizá no estén ahí. Espera, no sé si me sigo. ¿Tú qué opinas?… A veces me da la sensación que dudas de mí, sé que tus ojos buscan la verdad en los gestos y las coletillas, y quizá sea yo el mentiroso, pero hay veces que me molesto y algo se revela dentro mío aunque no se muestre. Quién sabe, quizá como con los guiños, sea la cosa que el que busca ha de hallar. Yo por mi parte siempre estoy dudando de tí y reafirmándome en mis convicciones. Es algo difícil de explicar, aunque ahora esté escribiendo y aquí me sea lícito dejarlo todo, pero al final y pese al tiempo como amiga siempre ganas.
No sé dónde he leído que al nacer todos poseemos la capacidad de ser libres, y que esta capacidad la rige nuestra alma através de la conciencia (la verdad es que me suena hasta bien, jejeje). Y para que esto ocurra nuestra conciencia tiene que estar libre a su vez, manteniendo un equilibrio entre el temor, el dolor y el placer… como en nuestra infancia, pues en realidad todo se rige por estas premisas (por lo menos en cuanto a salud mental se refiere). O sea que si nos libramos de nuestros temores y conseguimos un equilibrio entre estos, el dolor, y el placer, todo lo humanamente posible, aquello que nos dicte nuestra conciencia nos conducirá a la libertad,…
Como ejemplo: está muy claro: ‘Braveheart’. Jajajajaa.
En La Silla Eléctrica.
28 Junio, 2006 @ 3:15 am — General, DIVAGANDO — 2 CommentsEmpieza a amanecer pero apenas se distingue el Sol entre las montañas del final del valle. Mirar a través de las rejas nunca fué lo mismo que levantar las persianas y abrir de par en par las ventanas. No hay pared de hormigón que pueda comparse a ninguna pequeña arboleda en el horizonte. Muchas veces últimamente, como ésta, se las pasa pensando en las consecuencias de los actos, y como estos mismos, llegan a producirse. Se le suele poner mal cuerpo cuando recuerda, y es que es un peligroso cóctel al que lleva enfrentándose años. Mirando en la penumbra, al azar trata de bajar de su particular montaña rusa, los sentimientos se le cruzan, entrecruzan y enlazan haciendo que al final y dado lo estrecho de la celda misma acabe concentrado en alguna oscura esquina. Es por esto que prefiere mirar detrás del embarrado. Al menos la mayoría de las noches encuentra la luz de la Luna. Contadas son las veces que sale al patio, la última hace ya una semana, y cómo siempre, lo hacía cuando los demás presos estaban en sus celdas.
Recuerda y recuerda, cada uno de los momentos, antes y después desde que el juez dictó sentencia hasta lo que cenó hace unas horas. Cuando era niño, su corta etapa de estudiante, todo, pasando por lo que para él será siempre un desdichado accidente que le dió el giro definitivo a su vida. Con la libertad perdió hace tiempo muchas más cosas de las que el se pensó en un primer momento, como la cordura o la sociabilidad por poner algunos de las conclusiones a las que él mismo acabó llegando. Aunque en el fondo sea algo sensible en la prisión se ha ganado el respeto de ’sin miedo’.
Es muy consciente del día en que se encuentra, hace ya mucho que lo espera, hace poco se dió cuenta que en realidad hace mucho más tiempo que lo espera de lo que hace que lo teme. Aunque el temor nunca llegó a ser importante. Si alguien se lo recordaba le pegaba y si se atrevían a tocarle los mataba, así que nadie se lo recordaba y a él no le gustaba planteárselo: “Al final le asignaron una celda para él solo en la planta baja ala este, para que no volviesen a repetirse aquellos problemas puntuales tan frecuentes” (palabras textuales de un funcionario).
Pero todo eso ahora carece de importancia. Finalmente llaman a su puerta. el ruido del metal contra el metal resuena en toda la galería. Todos escuchan en silencio pues no se percibe ronquido alguno. El paseo hasta la silla eléctrica no es demasiado largo, lo tienen en la misma planta, él se imagina que va otra vez hacia le patio, aunque en realidad sabe que va en dirección opuesta. Los mismos pasilllos, las mismas puertas, en realidad toda la cárcel da esa sensación. Ahora recuerda una de las primeras frases que le soltaron al llegar: Todos comentan que cuando entras todos los pasillos te parecen el mismo, aunque no todos conducen a los mismos sitios. Y se cabrea consigo mismo por si no tuviera otras imágenes que evocarse en la recta final. Por fin se abre la última puerta que da entrada a una habitación parecida a un hospital pero con una silla un poco diferente de la del oculista. Entonces es cuando enloquece, y apenas lo sujetan a la silla empieza a blasfemar primero y monologuear después. Sólo lo interrumpen muy cortésmente por si quiere dejar algunas palabras más antes de morir, de estas que queden para la eternidad, a lo que él respondió:
Me vais a tener que matar de miedo cabrones, porque si es de risa aún lo conseguiríais… Y no paró de reírse hasta que la descarga hizo su trabajo.
Incluso hoy, años después hay quién afirma al día siguiente pálido y apocado que una voz lo despierta por la noche y algo que no ve lo agarra del cuello exigiéndole su catre, pues quiere ver la Luna.
Al despertar
24 Marzo, 2006 @ 9:04 pm — General, DIVAGANDO — No hay comentariosDespués de tanto tiempo sin pasar por aquí, y no sé si será por azar, hoy he vuelto a asomarme.
En silencio y observando detenidamente,… No he podido evitar un sarcasmo algo raído. Ni dos segundos han tardado en gritarme ‘Silencio!’. Lo que no implica que siempre calle. El caso es que no he podido dejar de mirarle a los ojos y reírme, pero esta risita era diferente, no había cinismo ni burla alguna, sino, más bien un leve deje de una lejana simpatía mútua y algo de fraternidad.
Vuelvo a mirarme en el espejo, del que estan hechas estas páginas al fin y al cabo, quizá busco en mis ojos la marca del sueño, quizá algo perdido y ya ni siquiera recordado, vuelve a desfilar por mi mente Féliz Rodríguez de la Fuente y Herman Hesse entre otros, llevaba ya mucho tiempo bailando con ellos.
El Motor Y Los Boxes
6 Febrero, 2006 @ 9:49 am — General, DIVAGANDO — No hay comentarios- Oh!, Oh!, Boxes.
Digamos que mi ‘Yo’ actúa como un motor, y trabaja en base a unas rpm (relaciones por minuto); cuanto más asciende este valor, más forzado trabaja el motor produciendo, debido a fallos mecánicos, arranques de intolerancia, rabia e impotencia. Yo sé que es un buen motor y debido a su potencia tube que colocarle una buena transmisión y doble embrague (más que nada para que no me patinara en tercera dándole gas a tope). Más o menos va rindiendo de 1 a 50 rpm sin ningún peligro, pero las mejoras se las puse para controlarlo mejor en las curvas de la vida (para cuando entre más o menos revolucionado) y administrarle perfectamente las marchas en las rectas cuando necesite toda su potencia. Hay veces que le doy tanto gas que en las apuradas de frenada que casi se quema. Y si eso pasa no hay ‘inter-cooler’ ni ningún circuito auxiliar que pueda aliviar el desastre. Abandono pronunciando otro “Oh!, Oh! Boxes” (que ha quedado grabado después de tardes enteras riendo), y eso no me gusta demasiado; así que procuro dominarme.
Hoy percibo mis problemas como si fuesen carreras. Analizo si se trata de un ’sprint’ o si la cosa va a dar vueltas, porque la estrategia a seguir es diferente. Procuro llevar siempre un ritmo rápido, y mantener el coche controlado en las curvas (después de todo él lleva dentro el motor). Aún así tampoco me fustro cuando intento hacerlo bien y mi conducción resulta lenta en el ’sprint’, o por ir más rápido pierdo el control y hago un recto en una curva… Tengo claro que estoy aquí para llegar al final, y para eso me va a hacer mucha falta, aparte de otras cosas, mi negro humor.
Ya sabéis amigos:
Si te deja la novia—- - Oh!, Oh!, Boxes.
Si te cierran la cuenta —- - Oh!, Oh!, Boxes.
Si te martilleas un dedo—- -Míralo, ponlo en remojo y lávalo, después desinfectalo y cúbrelo (para que no se ensucie la herida de nuevo) antes de seguir colgando el cuadro,… que un dedo no es un motor ni debe serlo.
Para que lo entendais mejor:
Si colgaste el cuadro (y ahora no te quedan cervezas)—- - - Oh!, Oh!, Boxes. (porque seguro que algo dentro de tí te duele).
Más Silencios
6 Febrero, 2006 @ 9:29 am — DIVAGANDO — No hay comentariosPorqué me llamó!!?. Fuí tonto al no coger la llamada a la primera. Pero tenía que pasar, últimamente nunca lo hago. Si lo cogí al final fué porque solo me había parecido escuchar un timbre y ninguno más (eso me extrañó, hay quién lo deja sonando 20 segundos o los que hagan falta), así que abrí la mochila molestando al Santi, que estaba tumbado todo lo largo que es él, y cuando cogí el móvil vi que estaba apagado (no sabía que me quedase tan poca batería). Cuando lo encendí el buzón me aviso de 3 llamadas perdidas de alguien que sí era importante, tampoco a ella le podía fallar; marque su número. Pareció alegrarse cuando descolgó, claro que ahora es menos espontánea que antes. Me puse a hablar con ella, y noté algo, no sé qué. Mientras ella me daba las gracias por haberle devuelto la llamada percibí algo, una palabra más larga que las demás, una frase a medio tono, no sé, también puede ser algo que no dijo… No tenía que haber pasado un buen día precisamente. Creo que hice lo mejor dejándola sola con su familia y sin agobiarla para que me diera noticias. Era lógico que estuviera algo apagadilla, sigo creyendo que quería decirme algo o quería algo de mí, a lo mejor he perdido el toque o quizá es que ya no se fía (pensándolo bien, nunca lo ha hecho), puede ser que no fuera el momento también… El caso es que al colgar me quedé con algo dentro, algo que me hacía desear haber estado solo en mi piso, y haber podido hablar con ella sin límites y francamente, no en aquellas condiciones, en las que 4 orejas acababan de dejar de jugar para ver la lotería haciendo menos ruido y dejando que se escuchara todo, además de las 2 orejas y un rabo gatuno que querían hacerme saber que estaba demasiado cerca de la estufa, es decir, de su territorio… Si tan solo hubiera pronunciado una palabra ya hubiera estado todo hecho, yo creo que con eso hubiera bastado.